¿Y por qué tenía que ser una saga?

por Daniel Castelo

Ahora son trece (Ocean´s Thirteen) EE.UU. 2007. Dirección y Fotografía Steven Soderbergh. Guión Brian Koppelman & David Levien. Montaje Stephen Mirrione. Música David Holmes. Con George Clooney, Al Pacino, Brad Pitt, Matt Damon, Elliott Gould, Ellen Barkin. Estudio Warner Bros.

link: site oficial

Sangre
Ácido
Humor
Sexo
Película
 

A esta altura cuesta creer que Steven Soderbergh se ampare en el clásico discurso del "esto lo hago para pagar mis proyectos personales". Y si es así, bueno, don SS, vaya buscando otra saga porque esta está bastante gastada.

Porque es cierto que la primera parte, Ocean´s Eleven, fue un trabajo que refrescó la carrera del director y que, montada en un film mediano aunque atractivo y protagonizado por Frank Sinatra hace medio siglo, trajo de vuelta al cine las historias de pandillas light.

Pero todo concluye al fin, y según parece, nada puede escapar a la inevitable decadencia. Y a Ocean y su grupito le ha tocado con una contundencia nada desdeñable.

La historia nos muestra a un señor bastante malo, empresario del juego (Al Pacino), que mediante una operación sucia arruina a un socio (Elliot Gould) y logra convertirse en algo así como un potencial Bill Gates de Las Vegas. Punto. Ahí empieza el chiste de Clooney y sus muchachos, que consistirá en vengar la traición y hacer todo lo posible para destruir al nuevo magnate. Es entonces donde entra a jugar este dream group que parece ser la reencarnación del ochentoso A Team o, para referencias locales, de Los simuladores.

Y como en el caso de la serie con Mr. T, la película de Soderbergh se engolosina con la gracia que, se supone, tiene el armado del golpe comando que le propinarán al villano del film. Así es que transcurre alrededor de una hora en ver como estos Mc Gyvers de la estrategia preparan trucos y truquitos. No hay mucho más que eso, salvo las apariciones de Pacino que, sobre todo al final, adquiere el protagonismo que se merece.

Al film le ocurre aquello que ya pasó en la segunda parte y que ha castigado a casi todas las producciones multiestelares de Hollywood en su historia: la acumulación de estrellas termina por dejar fuera de plano a casi todas y ninguna termina de atrapar del todo, sumado esto al desgaste de una saga que nunca debió ser tal.

Claro que Soderbergh parece feliz con su trabajo porque en más de una ocasión la película demuestra que, al menos su cast lo pasó bien. Cierto es también que esa diversión no se traslada mayormente a uno, que espera hasta los últimos veinte minutos que termine de pasar algo que justifique todo lo que se nos mostró con lujo de detalles duranta la hora y media anterior.

En fin, casi un accidente que se veía venir desde antes que don Steven doblara la esquina y que por más cotillón superstar que intente agregarle, no va más allá de la módica y mínima intención de entreneter sólo a aquellos que no vieron ninguna de las películas anteriores, siempre y cuando tampoco tengan demasiadas exigencias a la hora de sentarse a disfrutar del cine.

 

Top 5 Soderbergh


  1. The Limey (1999)
  2. Traffic (2000)
  3. Sex, Lies and
Videotape (1989)
  4. Ocean´s Eleven (2001)
  5. Solaris (2000)
     
 

"Ocean´s Thirteen" -trailer-