A los tiros por la vida

por Martín & Mariano Torres

Matar o morir (Shoot´Em Up) EE.UU. 2007. 86´ Dirección y Guión Michael Davis. Montaje Peter Amundson. Fotografía Peter Pau. Música Paul Haslinger. Con Clive Owen, Monica Bellucci, Paul Giamatti, Stephen McHattie, Greg Byk. Estudio New Line Cinema.

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Pocas veces se puede decir que un guión brilla por su ausencia, y por suerte estamos frente a uno de esos extraños casos. Matar o morir es un entretenimiento asegurado de principio a fin, donde abunda la acción y los tiros al por mayor, con un protagonista invencible al mejor estilo Bruce Willis en Duro de Matar o Sylvester Stallone en cualquiera de sus actuaciones como John Rambo.

No cabe duda que lo mejor de la película es el hecho de que permite ser observada sin la necesidad de pensar en ninguna trama ni argumento ocasional, dando lugar al simple goce de la acción en estado puro. Eso, y el innegable carisma del actor más cool del momento: Clive Owen.

Es realmente notable la estupenda construcción de los personajes gracias a acotados pero eficaces momentos de caracterización de los mismos, y sobre todo la del personaje principal, Smith (Owen) y su antagonista, el siempre impecable Paul Giamatti, aquí en un rol bastante inusual: el de villano ultra sádico.

Smith, cuyos antecedentes se desconocen en la trama pero se sospecha que fue ‘alguien entrenado’ por organismos tales como la CIA, es un individuo capaz de solucionar todos los problemas ocurrentes mediante el simple uso de un arma y una zanahoria. Un par de frases clásicas deformadas y aquí aplicadas a un film de acción, como por ejemplo “Soy una niñera inglesa, y soy peligrosa”, y numerosas secuencias de un superhombre casi anónimo, son la fórmula perfecta para un film de tiros que cumple totalmente con su acometido: entretener. Por su parte, una Mónica Bellucci que aporta lo mejor de su sensualidad y su presencia frente a las cámaras, encarnando esta vez a una prostituta cuarentona con complejo de madre frustrada.

El resto son disparos, altas dosis de gore (al menos para lo que el mainstream permite), momentos de terrible humor negro, y un montaje vertiginoso típico de videoclip que hace que los escasos ochenta minutos de duración se pasen aún más rápido.
     
 

"Shoot´Em Up" -trailer-