Go west

por Mariano Torres

Perseguidos por el pasado (Seraphim Falls) EE.UU. 2007. 115´ Dirección David Von Ancken. Guión Von Ancken & Abby Everett Jaques. Montaje Conrad Buff IV. Fotografía John Toll. Música Harry Gregson-Williams. Con Pierce Brosnan, Liam Nesson, Michael Wincott, Nate Mooney, Angelica Huston. Estudio Icon Film.

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Una vez más llega a la pantalla grande un western cuya atmósfera nos recuerda al mítico cine del lejano oeste americano cuyo auge existió a mediados del siglo pasado. Al escribir el guión, Abby Everett Jaques y David Von Ancken pensaron en dos actores que habrían de meterse en la piel de Carver y Gideon, cuya procedencia, paradójicamente, nada tiene que ver con el tema central de la película: Liam Nelson y Pierce Brosnan, ambos irlandeses.

El desafío principal del film para con los actores funciona como gimmick, por una parte, pero por la otra es funcional a la historia y le da a la misma un ritmo trepidante: Perseguidos… se trata de dos personajes que se desenvuelven sobre todo en un aspecto predominantemente corporal y en todo lo relativo a las acciones, dejando así en segundo plano los diálogos.

Seraphim Falls, aquí descuidadamente traducida como Perseguidos por el pasado (el título original alude al lugar que no vemos, pero sabemos fue el desencadenante de toda la acción del film), nos lleva a los tiempos de la Guerra Civil norteamericana. Más precisamente, la película comienza en 1865, cinco años después del final de dicho conflicto. Un coronel de la Unión, Morsman Carver (Nelson) se une a un grupo de hombres para buscar al confederado Gideon (Brosnan), de quien planea vengarse por un hecho ocurrido durante la guerra.

Entre los muchos méritos que posee el film, como el de rescatar al género western de un triste letargo, realmente vale resaltar la fotografía de John Toll (responsable también de la misma tarea en La delgada l ínea roja) que fiel a su costumbre, nos deleita con planos de gran relieve artístico. Tal es la imponencia del paisaje (primero nevado, luego desértico) que la geografía termina siendo un personaje más de la historia.

A pesar de contar con un sostenido ritmo durante 115 minutos, David Von Ancken se encarga de mantener al espectador absorto frente a las numerosas posibilidades de las cuales el film podría llegar a concluir, y la expectativa generada hasta el final no concluye de manera demasiado coherente, pero es esto justamente lo que le da un aire fresco al film, separándolo del típico producto hollywoodense y con claros tintes surrealistas. Decir que las escenas finales remiten a El Topo de Jodorowsky quizás sea demasiado, pero, cuando menos, algunos reflejos fantásticos parecen alejar al director de los clásicos de John Ford, para acercarlo a los primeros y bizarros trabajos western de Monte Hellman.

     
 

"Seraphim Falls" -trailer-