Sigamos ateos

por Daniel Castelo

Regreso del todopoderoso (Evan Almighty) EE.UU. 2007. 97´ Dirección Tom Shadyac. Guión Steve Oedekerk. Montaje Scott Hill. Fotografía Ian Baker. Música John Debney. Con Steve Carell, Morgan Freeman, Lauren Graham, Johnny Simmons, Graham Phillips, Jimmy Bennet, John Goodman. Estudio Universal Pictures.

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Película

 

 

 

La primera parte dejó bastantes casilleros sin llenar (interés de la historia, chistes nuevos, entre otras falencias) y además contaba con una de esas performances de Jim Carrey que sirven más que nada para recordar con cariño su participación en films como Man on the Moon o The Truman Show.

Aquí las cosas están un poco mejor resueltas, sobre todo desde el protagónico de Steve Carell (Virgen a los 40, Pequeña Miss Sunshine) que luce mucho más sólido y se encuentra más cómodo y medido en el papel de ser terrenal tocado en el hombro nada menos que por Dios.

El verdadero todopoderoso, en tanto, vuelve a estar encarnado por Morgan Freeman, también cómodo en su rol, lo que ayuda a que este relato tímido por momentos, aunque de ratos felizmente desbocado, logre arrancar algunas sonrisas que terminan de rematarse con las buenas armas del protagonista central.

La anécdota, de proporciones bíblicas, nos presenta a un congresista estadounidense (Carell) a quien el supremo se le presenta con precisas instrucciones de que construya un arca porque, según asegura, se viene el diluvio. Y por algo lo dice, por algo ocupa el lugar gerencial que ocupa.

Luego de la inicial incredulidad del iluminado, una serie de señales (la barba Noé style que no para de crecerle, como mejor chiste) lo convencerán de que debe poner manos a la obra y, en el camino, arriesgar su trabajo parlamentario e incluso a su propia familia, que está a centímetros de calzarle un chaleco de fuerza.

La película funciona pero hasta ahí nomás, los gags son buenos pero algunos un poco largos y otros no del todo bien terminados, los personajes se consolidan hasta la mitad del relato pero emprenden luego una caída con la que arrastran al conjunto de la comedia. Ni el oficio cómico todo terreno del star del elenco ni el buen trabajo de efectos visuales que envuelve al clímax del film logra salvar las papas que, por falta de más riesgo y excesos de corrección, terminan remojadas en un aceite demasiado refritado.

     
 

"Evan Almighty" -trailer-