Otra de monstruos, leyendas y nene freak

por Daniel Castelo

Las crónicas de Spiderwick (The Spiderwick Chronicles) EE.UU. 2008. 97´ Dirección Mark Waters. Guión Karey Kirkpatrick & David Berenbaum. Basado en los libros escritos por John Sayles. Montaje Michael Kahn. Fotografía Caleb Deschanel. Música James Horner. Con Freddie Hardmore,Sarah Bolger, Nick Nolte, Mary Louise-Parker, David Strathtaim. Estudio Nickelodeon Films & Paramount Pictures.

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Tolkien, de Harry Potter, de los fabricantes de pochoclo o del gusto popular (y la imposición de los estudios) cada vez más enclavado en la repetición. Puede ser cualquier elemento de esa enumeración el culpable de que cada vez más que nunca, las productoras de Hollywood no terminen de parie una saga de corte mitológico tras otra.

Sea como sea y más allà del ya exagerado número de sagas con las que nos estamos enfrentando, no se puede decir que Las crónicas de Spiderwick no sea un digno producto para el público infantil. Subida al caballito del éxito de la ya instalada saga de Narnia, o de la recién llegada La brújula dorada, Spiderwick termina por convencer, con lo justo, pero lo logra.

El apellido que le da título al film es el de un hombre (David Strathtaim) que ha dejado un legado escrito sobre la existencia de un universo paralelo de duendes, hadas, ogros y alimañas varias. Con el texto en cuestión se topa un niño (Freddie Hardmore, el mismo de Charlie y la fábrica de chocolate), que pronto accede a secretos aún no revelados, así como también a la amistad de un duende encargado de cuidar esas sagradas escrituras.

El relato transcurre en la casa que albergó a Spiderwick y su hija, ahora ocupada por el pequeñuelo junto a su hermano gemelo, su insoportable hermana mayor y su madre, quien accedió a un trabajo que la alejó de New York y, sobre todo, de su flamante ex marido.

Mark Waters (hasta ahora director de discretas comedias como Freaky Friday) se las arregla con el género de aventuras ATP, aunque la gigantesca producción de monstruos y monstruitos -y la pasión con que el guión se entregó a ellá- hacen que el cuento se cuente sin mayor dedicación. Todo parte y confluye en los seres sobrenaturales, y allí es donde el film se apoya, más allá de un par de elementos dramáticos que no aportan demasiado.

Para los que ya pasaron la barrera de los 5 o 6 años y para los que la superaron hace varias décadas pero quieren seguir creyendo en que detràs de cada mueble antiguo puede esconderse un gnomo bonachón, esta es la película. O al menos la que tenemos más a mano para recomendar hasta que llegue la secuela de Narnia.

     
 

"The Spider Chronicles" -trailer-