Esa mentira llamada Adam Sandler

por Daniel Castelo

No te metas con Zohan (You Don´t Mess With the Zohan) EE.UU. 113´ Dirección Dennis Dugan. Guión Adam Sandler, Robert Smigel, Judd Apatow. Montaje Tom Costain. Fotografía Michael Barrett. Música Rupert Gregson-Williams. Con Adam Sandler, John Turturro, Emmanuelle Chriqui, Lainie Kazan, Ido Mosseri. Estudio Happy Madison Productions.

link: site oficial

Sangre
Ácido
Humor
Sexo
Película

 

 

 

Hay que terminar de una vez con ese mito instalado desde algunos sectores de la prensa, según el cual Adam Sandler es, no sólo un gran actor cómico, sino también la encarnación más real y cercana de la transgresión, de lo políticamente incorrecto.

Dónde o cuando es que nació esta mentira, difícil es saberlo. Puede que el problema haya surgido en el gran protagónico de Sandler en la muy buena Punch-Drunk Love (2002), de Paul Thomas Anderson, o en Anger Management (2003), donde le peleó palmo a palmo la estelaridad del film a Jack Nicholson.

Ahora bien, se estimará, agradecerá y valorará un juicio justo, anque una ejecución firme, a quienes insisten en negar que se trata del mismo que lideró la horrendas Bulletproof (1996), de Ernest Dickerson o Big Daddy (1999), de Dennis Dugan...

Pero dejemos cuestiones que, en este caso, pertenecen al infinito universo de la paratextualidad. No te metas con Zohan quiere hacernos creer que es incorrecta, que aguijonea el mundillo político, que desde el humor nos trae algo nuevo y, para peor, no deja de tirarnos por la cabeza las muecas y obviedades de don Adam.

El Zohan (Sandler, claro) en cuestión es un soldado del ejército de Israel que, pese a su orgullo por pertenecer a las fuerzas de ataque, desea dedicarse a la peluquería, y, para ello, viajar a New York.

Pese a la reacción esperable de una idishe mamele, los chistes judíos típicos y remanidos, el task force viaja a la ciudad que, como todos sabemos, es la panacea de todo inmigrante. Y claro, la big apple lo recibe con los brazos abiertos, donde el mayor problema que deberá enfrentar será el encuentro con esos asquerosos palestinos y, sobre todo, con un archivillano compuesto por John Turturro (uno que se suma a la lista de los que agarran todo guión que les pasa por delante).

El film está estructurado sobre una buena idea, que, sin embargo, se desbarranca con el correr de un relato que apela a un mismo chiste central (el tamaño del miembro de Zohan), apenas aderezado por un par de gags de tinte político (el mejor, por breve y efectivo, en torno a los culos de Hillary Clinton, Barbara Bush y las mujeres de Obama y Mc Cain).

La escatología de la película quizás asuste a alguna señora de la platea, entusiasme a los adolescentes con menos pretensiones de la sala. Mucho bulto, flato, bulto, culo, bulto... Para incorrección, quien firma elige la demente imbecilidad de Harold & Kumar (los Cheech & Chong de nuestra post-era). Por supuesto, No te metas... y volviendo a las primeras líneas, seguramente renovará el amor que por Sandler tienen los que creen haber encontrado al Jerry Lewis de nuestro tiempo. Y allí no hay mirada crítica que pueda rebatir la subjetividad caprichosa.

Bonus Track: Trailer