Otra remake para el olvido

por Daniel Castelo

Sangriento San Valentín (My Bloody Valentine) EE.UU. 2009. 101´ Dirección Patrick Lussier. Guión Todd Farmer & Zane Smith. Basado en el film homónimo de 1981. Montaje Cynthia Ludwig & Patrick Lussier. FotografíaBrian Pearson. Música Michael Wandmacher. Con Jensen Ackles, Jaime King, Kerr Smith, Betsy Rue, Tom Atkins. Estudio Lionsgate.

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Si hay algo que queda muy en claro con este estreno de My Bloody Valentine, es por qué nadie recuerda a la película original, de 1981, que el director Patrick Lussier recuperó del olvido desde un rincón perdido de las bateas de Blockbuster, en algún estante de videos a un dólar.

En ese punto, podríamos decir que esta remake no desilusiona a nadie, ya que pocas son las expectativas que podían depositarse en un largometraje cuyo único foco de atención está puesto en el efecto 3-D de sus imágenes.

Es decir, ¿alguien recordaba la versión original de esta enorme tontería cuya única referencia cinéfila podría ser un fragmento cualquiera de Friday the 13th?

La anécdota gira en torno a un presunto ex minero que vuelve al pueblo (cualquiera, dentro de los Estados Unidos) a matar jovencitos, vegestorios y todo aquel que pase cerca de la mina en cuestión, o bien que esté por ahí, cerca de donde se encuentre el chacal. No existe la más mínima motivación, la lógica interna la dejamos para otra ocasión, apenas tenemos un compilado de asesinatos monótonos (Jason por lo menos cambiaba de arma ante cada víctima), a fuerza de pico y pala.

Quizás todo se trata de una broma inocente, y el promocionado efecto 3-D con el que se nos vende el negocito realmente valga la pena dentro de un tiempo, pero lo cierto es que en lo que al terror respecta, la tridimensión del bloody Valentín apenas alcanza el estándar mínimo de entretenimiento básico y elemental.

Claro, en el resto de lo que vemos en pantalla, la inutilidad de los anteojos va acompañada de la total falta de pericia para contarnos una historia más o menos atrapante, con siquiera un borroneado punto de interés.

Nada. Absolutamente nada. Revisá el archivo de vhs y calzá en la vieja casetera una de las aventuras de Jason, o de Michael Myers, al menos el placer retro va a justificar la apuesta. Y mucho más que este despropósito.

Bonus Track: Trailer

 

     
 
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