
| Seis para triunfar | por Daniel Celina |
El juego del miedo VI (Saw VI) EE.UU. / Gran Bretaña / Alemania / Canadá. 2009. 90´ Dirección Kevin Greutert. Guión Marcus Dunstan & Patrick Melton. Montaje Andrews Coutts. Fotografía David A. Armstrong. Música Charlie Clouser. Con Tobin Bell, Costas Mandylor, Mark Rolston, Betsy Russell. Estudio Twisted Pictures. link: site oficial
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El mejor y único método para lograr escapar del escarnio divino al que puede someterte un individuo como Jigsaw sería, a esta altura de las cosas, transitar por la vida (y de por vida) con una capsulita de veneno alojada en tus encías, para morderla y liberar su elixir autoejecutor segundos antes de formar parte de los ingeniosos juicios de moral y redención que nos invita a jugar el oscuro personaje interpretado por el siempre bienvenido Tobin Bell.
¿Cómo logra un fallecido hacer todo esto sin siquiera mosquearse? A través de flashbacks, claro está. Lo suficientemente bien puestos como para no generar demasiada confusión (aunque sea casi una orden haber visionado las Saw previas para no perderse la mayor parte de los confites importantes). Jigsaw dejó cartas, indicaciones y audios con reglas a seguir, tanto para el sargento Hoffman como para Jill. Amanda, que se nos manifiesta completamente recuperada (en secuencias que abandonan el flashback para mutar hacia una mamúa feroz de metadona) también recibirá alguna indicación oportuna. Hay en Saw VI otros personajes, quizá menores en su dimensión protagónica pero vitales para el desarrollo del circuito. Cada uno de ellos gemirá por su vida e intentará conservarla, ya sea mediante ruegos ó lipoaspiraciones muy poco higiénicas ó a través de una muy tétrica e intensa “Rulesita” (conjunción perfecta Ruleta Rusa y Calesita, quizá la mejor secuencia del film). Recordemos que John Kramer muta en Jigsaw por que su concepción de la injusticia es tan potente que precisa exprimir hasta la última gota de vida de tu cuerpo para que te conviertas en una masa de voluntad frenética sin dirección puntual, bailando entre dos opciones muy puntales (matar ó morir) que podrían generar en tu persona un cariño más sincero y respetuoso respecto a todo y a todos.
Intentando dejar de lado el magnífico móvil que lo motiva (y también el hecho de que sus trampas y artefactos funcionan de maravilla) podríamos decir que Jigsaw es la versión triunfante de Willie E. Coyote, aquél mamífero narigón que hizo lo imposible por atrapar al Correcaminos y nunca lo logró. Sólo faltaría que las maquinarias de Jigsaw fueran fabricadas por ACME y que las secuencias en las cuales dichas maquinarias se ponen en funcionamiento sean apuntaladas en lo musical por la alucinante melodía “Powerhouse” de Raymond Scott. Si la saga Saw les es familiar, adelante con Saw VI. Y si la saga no les es familiar y tienen ganas de desconcertarse con 30 minutos de flashbacks extraños y escenas de tortura muy ingeniosas (y frenéticamente montadas), adelante también. Probablemente no defraude ni a familiares ni a extraños. Bonus Track - Desde la productora Twisted Pictures, responsable de la saga, adelantaron que Saw VII, prevista para el año próximo, será la última parte de las macabras aventuras del amigo Jigsaw. ¿Les creemos? Bonus Track II: Trailer
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