Bad Boys 2: Vuelven más rebeldes
(Bad Boys 2) EE.UU. 2003. Dirección Michael Bay. Guión Ron Shelton & Jerry Stahl. Basado en una historia de Shelton, Marianne & Cormac Wibberley. Fotografía Amir M. Mokri. Montaje Roger Barton, Mark Goldblatt, Tom Muldoon. Canciones The Notorious BIG, Ian Lewis, Ludacris. Con Martin Lawrence, Will Smith, Jordi Mollá, Gabrielle Union, Peter Stormare.

     
   
     Es sabido en la historia de Hollywood que los personajes de raza negra mueren primero. Así ha
sucedido siempre en las películas de terror, en las bélicas y en las de cualquier otro género que se
inspeccione. Entonces, para esa triste concepción hollywoodense, era hora que se muestre al mundo
que ya existen categorías menores que la de ser negro en el gran país del norte. Y aunque parezca
solamente una película de acción, despojada de cualquier comentario político, llega Bad Boys II -Vuelven
más rebeldes-, protagonizada por dos negros que no mueren, pues para ello está toda esa casta latina,
asiática o europea oriental que vale –siempre bajo el prisma que ellos aplican- menos que los propios
negros.

     En sí la película cuenta más sobre la historia de esta pareja
de policías, uno más osado y compulsivo, mientras que el otro
más humanizado, temeroso y, sobre todo, psicoanalizado
(también, tal como ven los yanquis al psicoanálisis). Y esta vez
tienen que frenar el ingreso de éxtasis a Miami, pues –así está
dicho en la película, casi textual- “nos llenan las calles con eso y
nos matan a la juventud”, u otra verdad de pacotilla como esta,
estructurada de algún otro modo.

     Y en la pareja surgen problemas, porque uno ya no está
seguro de querer seguir arriesgándose tanto junto a alguien tan
desenfrenado, mientras que el otro no para de burlarse de la postura de su compañero, asegurando que
nada sucederá. La sensatez daría para ponerse del lado del primero, pero cuando vemos que para
rescatar a la “dama” de la película (que además es hermana de uno de los dos policías buenos) se pone
a disposición de la pareja protagonista; es decir, dos policías de Miami, a toda la marina norteamericana,
el FBI y la CIA, sin contar la resistencia armada al régimen cubano (donde ella está secuestrada), uno
tiende a pensar que, enmarcado en esta verosimilitud, es más cuerda la actitud del más impulsivo de los
Bad Boys.

     Mientras tanto, el tiempo se hace chicle, quizás imitando a nuestro cerebro. Mientras tanto, las balas
van y vienen, sin parar, y el efecto sonoro que se suele utilizar para que el espectador esté al tanto de
que el plomo está volando está por hacer que dejemos el tímpano en la sala. Mientras tanto algunos
agradecerán el tiempo transcurrido sin pensar, y como corresponde para que haya extremos, otros no.

Otras castas morirán
por Federico Verde

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Sitio oficial: http://www.sonypictures.com/movies/badboys2/