Batalla
Real
(Battle Royale) Japón. 2000.
Dirección de Kinji Fukasaku. Guión de Kenta Fukasaki
& Koshun Takami. Basado en la novela homónima de Takami.
Fotografía de Katsumi Yanagishima. Edición de
Hiroide Abe. Diseño de Producción por Kyoko Heya. Música
de Masamichi Amano. Con Takeshi
Kitano, Tatsuya Fujiwara, Aki Maeda, Taro Yamamoto, Masanobu Ando, Kou Shibasaki,
Chiari Yurimara.
Gore al servicio de la humanidad por Ygnacio Cervio Por fin, luego de dos años de espera seremos partícipes de un juego como el que nunca antes se ha visto, como el que nunca nadie se atrevió a mostrar.
Claro está, una película estéticamente correcta, con tan alto grado de violencia, con un fiel reflejo de la realidad y un contenido estrechamente moralizante no podría llegar de ningún otro lado del planeta que no fuese del oriente. Batalla real muestra un futuro cercano, desolador, caótico y apocalíptico: un Japón superpoblado donde la violencia reina en todos los ámbitos de la sociedad. Jóvenes desorbitados causan revuelos por doquier, generando por parte del gobierno un castigo al que llaman "Batalla Real", un juego mediante el cual un grupo de adolescentes es enviado a una isla desierta, para que en un especie de reality show se maten el uno al otro, hasta que el único sobreviviente triunfe alcanzando un lugar en este extraño mundo. De esta manera, cuarenta y dos estudiantes son llevados hasta esta isla, donde un instructor (Kitano, tan sobrio y perfecto como siempre) les explica las reglas del juego y les entrega una mochila de supervivencia en la cual cada uno encontrará un arma para afrontar la dura batalla.
Durante las casi dos horas de la película, asistiremos a una masacre de niños que, utilizando distinto tipo de armamentos (armas de fuego, armas blancas, etc) irán aniquilándose y desparramando sangre y vísceras por la pantalla, generado el deleite de los gore- adictos y las indiscriminadas quejas de los nunca ausentes molestos pudorosos. Dentro de este vicioso círculo de la muerte encontraremos diversas actitudes que van desde alianzas y pactos a favor de la vida hasta evidencias de una humanidad deshonrosa y vergonzante. En el medio, dos jóvenes enamorados, Shuya y Noriko, intentarán escaparle a esta macabra obligación de destruir, llegando a una fastuosa y poética conclusión, donde el espectador puede tomarse unos minutos para pensar y recapacitar acerca de la naturaleza humana, sus grandezas y por sobre todo, sus flaquezas. El realizador Kinji Fukusaku, uno de los directores más prolíficos -y a su vez más ignorados internacionalmente- del cine japonés, plantea con esta película un interrogante sobre los tan mentados reality shows y marca un decidido reproche a la industrialización de la sociedad. Fukusaku se maneja constantemente en el límite entre la ironía y la crítica grave, mostrando de forma explícita esa violencia a la cual trata de reprochar. En lo que respecta a lo estrictamente formal, una narración fluida y tensionante, se une al soberbio manejo de la musicalización y la banda sonora , para darle a esta película un tono grandioso y relevante. Batalla real promete hacer ruido en las salas argentinas, será una película difícil de olvidar.
Sitio oficial: http://www.battleroyaleonline.com/