Batman
inicia
(Batman
Begins) EE.UU. 2005. Dirección Christopher Nolan. Guión
Nolan & David Goyer. Basado en persoajes creados por Bob Kane. Fotografía
Wally Pfister. Montaje Lee Smith. Música Muslimgauze.
Con Christian Bale, Michael Caine, Liam Nesson, Morgan Freeman, Gary
Oldman, Katie Holmes, Ken Watanabe, Cillian Murphy, Ruther Hauer, Tom Wilkinson.
El año 1989 marcó para los cinéfilos freakkies, y para los fans del encapotado en particular, un eje
en la historia del superhéroe. Tim Burton, con su excelente Batman, reinauguró el universo de Bruce y
colocó a Michael Keaton como el referente excluyente a la hora de imaginar al oscuro millonario que por
las noches salía a hacer justicia en Gotham City.
Con Keaton como imagen instalada (¿alguien tuvo en cuenta
alguna vez a Val Kilmer y George Clooney?) y un par de películas
vergonzantes que gracias a la falta de pericia de Joel Schumacher
habían casi aniquilado al personaje en términos cinematográficos,
la tarea que hace un par de años comenzó Christopher Nolan no
era para nada fácil.
Nolan, quien viene de brillar un lustro atrás con Memento, y
de darle un buen papel a Robin Williams (otra tarea compleja) en
Insomnia, nos trae al hombre de la caverna subterránea en una
aventura más oscura y retorcida que cualquiera de las que hombre-murciélago protagonizó hasta el
momento, además de -confirmando ese perfil obsesivo como narrador que mostró en sus trabajos
anteriores- contarnos la historia del héroe desde sus comienzos, sin saltear etapas y explicándonos
detalladamente por qué Mr. Wayne hace lo que hace y consigue armar su propio imaginario tecno-
justiciero.
¿Acabó Nolan con la magia y el misterio que siempre rodearon
a Batman? ¿Destruyó ese halo de sabrosa intriga pop que rodeaba
al mito? Nolan se toma una hora de fílmico para recorrer las raíces
del rencor y el odio teñido de negro que el bat man despuntó en los
films de Burton, alejándose por completo de la estupidez
Schumacheriana y profundizando el costado más podrido de la
personalidad de este joven millonario que decide salir a las calles a
sembrar justicia allí donde haga falta. Podemos ver aqui quien tiempo
después de ver morir a sus padres asesinados por un ratero, se aisla
del muindo y parte hacia Oriente, donde es entrenado por un maestro en el arte de la guerra samurai.
El film es un buen (nuevo) punto de partida para un ícono del comic heroico, a la vez que una vuelta de
tuerca para un personaje que merecía resucitar y retomar el buen camino comenzado a fines de los ´80
por el (entonces) joven Tim. La elección de Christian Bale, ya fogueado en esto de personajes freaks (sus
demoledores performances en American Psycho, Velvet Goldmine y The Machinist así lo demuestran) es
uno de los aciertos de la película, ya que más allá de lo que aporta a la estirpe del personaje bajo el traje
hi-design, le da matices interesantes a su rol como Wayne, que aquí es más un hombre de 30 y pico
intentando conjugar su vida enmascarada con la pública que un ser seguro de sus pasos y resuelto en
cada una de sus actividades, que fue como se lo mostró en la saga anterior.
Hay un villano aquí (El espantapájaros), a cargo de un correcto
Cillian Murphy, pero que lejos está de los electroshocks que
supieron conseguir en su momento Nicholson, De Vitto y Pfeiffer,
aunque que a fuerza de truculencia le gana el partido a cualquiera
de los personajes de la era Schumacher. Hay una señorita joven y
bonita que cumple el rol de Vicky Vale pero con otro nombre,
Rachel Dawes (Katie Holmes) quien siempre tiene algo importante
para decir, y un personaje gris como el administrador de la
compañ{ia Wayne, Earle (impecable Ruher Hauer). Pero hay dos
personajes eternamente queribles, los infaltables Alfred (Michael
Caine) y el comisionado Gordon (Gary Oldman), quienes aportan el costado inocente a la trama.
Quienes busquen solamente aventura liviana o estén ansiosos por ver como es el nuevo traje del
héroe, ahórrense la primera hora, pero los que quieran bucear un poco más en la psicología del personaje
y su intrincado mundo de sombras y dolor, no deben perderse un solo minuto de este film, el cual pese
a la maquinaria que lo produce y lo distribuye en multicines y combos de fast food, es un trabajo de
autor, una pieza fundamental en la filmografía de un realizador valioso y que, tal como lo indica el guiño
pro-secuela en el final de la película, dentro de dos o tres años puede llegar a clavar una nueva bisagra
en la historia de un héroe que ha hecho méritos como ningún otro para que el cine se lo tome en serio.
Regreso
a las fuentes
por
Daniel Castelo
Otras
opiniones del site
![]()
"La primera hora es todo un embole", Mariano
Torres
![]()
"Katie Holmes es la chica
menos sexy de todas las que tuvo Batman", Laura Melchior
Sitio oficial: http://www.batmaninicia.com