Blade:
Trinity
(Blade:
Trinity) EE.UU. 2004. Dirección y Guión David
S. Goyer. Basado en personajes creados por Marv Wolfman y Gene Colan. Fotografía
Gabriel Beritain. Montaje Conrad Smart & Howard E. Smith. Música
Ramin Djawadi & RZA. Con Wesley Snipes, Kris Kristofferson, Jessica
Biel, Dominic Pucell, Ryan Reynolds, Parker Posey, Mark Berry, Paul Antohlony.
Si bien es cierto que el papel no demanda demasiado esfuerzo de por sí, hay que reconocer que el
inexpresivo (pero muy eficaz para el personaje) Wesley Snipes, probablemente será recordado para
siempre como el posmoderno cazador de vampiros que liquidó a los mismos con onda video-clip cool de
MTV en la primera parte, gore y comic en la segunda, y humor paródico y estilo en la tercera.
Blade se encuentra inscripto en una categoría con tintes
blaxploitation en donde reposa al lado de pasados vampiros
negros como William Marshall en el clásico Blacula (William
Crain, 1972) o la más reciente Vampire in Brooklyn con Eddie
Murphy bajo la dirección de Wes Craven.
Pero lejos de hacer homenajes al género, por el contrario, el
director David S. Goyer (uno de los autores del comic original y
guionista de la trilogía además de la venidera Batman Begins)
parece burlarse de él mismo, al continuar desmitificando la
leyenda de los dueños de la noche. En esta ocasión, incluso el nombre de Bram Stoker es mencionado
en la violenta historia de Blade.
Las cosas han cambiado mínimamente desde la última vez que vimos al ex-vampiro resentido luchar
contra los seres de colmillos afilados: se teme un Apocalipsis que convertiría a la Tierra en un planeta
gobernado por chupasangres (no estamos hablando de políticos, valga la aclaración) y nuestro querido
híbrido (mitad humano, mitad vampiro) debe impedirlo. La principal diferencia con sus predecesoras es
que esta vez la familia se agranda: a la causa de Blade se suman los NightStalkers, liderados por el
simpático chanta Hannibal King (Ryan Reynolds) y la bella Abigail Whistler (Jessica Biel), pero,
lamentablemente, para que esto suceda, nuestro ¿héroe? debe perder a su amigo y mentor (casi padre),
Abraham Whistler (Kris Kristofferson), uno de los personajes más interesantes de toda la saga.
Del lado oscuro, o sea, de los villanos que en general no pueden ni ver la luz del día, tenemos al
trillado personaje de Danica Talos (la estereotipada y supuesta 'femme fatale' vampiresa, Parker Posey)
y sus secuaces, que despiertan una antigua y maléfica fuerza poderosa que parece tener la solución a
los problemas de los no muertos.
La historia no ha cambiado realmente demasiado, y la tercera parte no aporta tanto de hecho, pero la
excusa para la masacre de los dueños de la noche ha mutado un poco y por lo menos tres elementos
resultan realmente remarcables en esta nueva (¿y última?) entrega del vampiro diurno resentido.
Uno, la inclusión del legendario Conde Drácula, que más
allá de que la elección de Dominic Purcell (aka: "John Doe") no
resulte del todo convincente, le da un lindo sabor al film que venía
mereciendo hace rato (nada de vampiros de segunda mano, ésta
vez, el Conde es el verdadero villano). Otro, es el hecho de que el
inteligente humor cuasi-paródico a films del género no se ha
perdido, sino que se ha multiplicado (el mejor chiste, que no
adelantaremos aquí porque sería arruinar prácticamente lo mejor
de la película, viene de la mano de Ryan Raynolds, quien le da un
tono 'canchero' al film de Goyer).
Por último, el aspecto 'políticamente incorrecto', digno de un fuerte aplauso, que se manifiesta en
diálogos que no son lo más importante del film, pero en el momento menos inesperado se atreven a tratar
al presidente Bush como 'un imbécil', e incluso a promover el uso del perseguido formato mp3.
Todo lo anterior y buenas escenas de acción a tono con las anteriores aventuras del ¿héroe? hacen
de Blade III una posible retirada digna de la pantalla grande (los fans tendrán que volver al comic, o rogar
que algún ejecutivo ambicioso ponga en mesa varios billetes para que la saga continúe), pero que de
todos modos no le llega ni a los talones de aquella obra maestra que fue Blade II, dirigida por el gran
Guillermo del Toro.
Para
morderte mejor
por
Mariano Torres
Sitio oficial: http://bladetrinity.com/