Boogeyman,
El hombre de la bolsa
(The
Boogeyman) EE.UU. / Nueva Zelanda / Alemania. 2005. Dirección
Stephen T. Kay. Guión Eric Kripke, Stiles White, Juliet Snowden.
Fotografía Bobby Bukowski. Montaje John Axelrad. Música
Joseph LoDuca. Con Barry Watson, Emily Deschanel, Skye McCole Bartusiak,
Lucy Lawless, Tory Mussett, Robyn Malcolm, Charles Mesure.
El equivalente a la leyenda del Boogeyman americano sería, para nosotros quizás, un mito tan
infantil como el de "El Cuco". Sin embargo, en cuanto a historias infantiles se refiere, más que a un
relato de terror, este film de Stephen T. Kay se acerca más al redundante, tonto y molesto cuento de la
buena pipa.
Tim Jensen (Barry Watson) es un joven que ha quedado
traumado de por vida por la trágica muerte de su padre, quien
cuando era niño fue absorbido delante de sus propios ojos por el
armario de su habitación. Claro que nadie creería una historia
como la del boogeyman, ergo, nuestro protagonista debe
engañarse a sí mismo y convencerse de que no hay tal cosa
como dicho monstruo. No obstante, cada armario encierra un
temor asfixiante para éste, razón por la cual el mismo no puede
ni alcanzarle el abrigo a su novia.
La situación comienza a ponerse un tanto enfermiza cuando, en una visión bastante tétrica, descubre
que su madre ha muerto, y por ello mismo decide ir a su lugar natal para asistir al velorio de la misma.
Entre lágrimas y pésames varios, nota entre la multitud a una muchacha, Kate (Emily Deschanel), quien
durante toda su infancia fue compañera de ruta y también su primer amor. Pero no todos los
reencuentros resultan tan gratos: el hogar de su niñez, y cuna de sus mayores pesadillas, le aguarda
acechando en sus más oscuros recuerdos, y le invita a explorar hasta descubrir qué tanto hay de cierto
y qué de mentira en la leyenda del ¿inmortal? Boogeyman.
Como desafío personal o como mera terapia, Tim se interna en la tétrica casa con la esperanza de
vencer a sus peores temores. No tendrá mucho éxito en un principio, y por supuesto tendrá que perder
a un par de seres queridos para lograrlo, pero, previsiblemente, todo se encamina al final más obvio que
puede llegar a ocurrir. No podía faltar, claro, una rebuscada y aún más predecible "vuelta de tuerca", que
en este caso en realidad se basa en un personaje tan secundario que casi ni tiene importancia.
El género de terror americano actual, tan devaluado como trillado, ha demostrado con el tiempo que
ya no tiene prácticamente nada que ofrecer, más que una suma de lugares comunes y obvios que no
asustan ni al más inocente y cobarde de los niños. Lamentablemente, Boogeyman es otra prueba
fehaciente de ello.
Mirá
como tiemblo
por
Mariano Torres
Sitio oficial: http://www.sonypictures.com/movies/boogeyman/index.html