Gatúbela
(Catwoman)
EE,UU, 2004. Dirección Pitof. Guión John Rogers,
Michael Ferris, John D. Brancato. Basado en una historia de Ferris, Brancato,
Theresa Rebeck. Basado en el personaje creado por Bob Kane. Fotografía
Thierry Arbogast. Montaje Sylvie Landra. Música Klaus
Badelt. Con Halle Berry, Benjamin Bratt, Sharon Stone, Lambert Wilson,
Alex Bornstein.
¿La sexy villana de antaño ahora se dedica a hacer el bien? ¿La mujer que vivía solo para combatir
el lado luminoso de Batman y de paso ganar su amor ahora se corta sola? ¿Por qué llega antes esta
secuela sin precuela que la secuela que todos esperamos? ¿El feminismo en el cine está representado
por este film? Paren Gotham City, me quiero bajar.
La historia que el director francés Pitof nos cuenta aquí nos
muestra a Patience Phillips (Halle Berry) como una gris empleada
gráfica de una gran firma de cosméticos. Un buen día, o una mala
noche, para ser más exacto, la ninfa escucha un oscuro secreto
em las bambalinas de la oficina de los directivos, lo que termina
en persecución y caída -a través de una cañería maestra llena de
polución- en un gran vertedero.
Llegan los gatitos, los planetas chocan, la magia se hace
efectiva... Y abracadabra, la morena tiene poderes.
Ante el cambio hormonal, Patience no sabe bien que hacer, por lo que, en un abrir y cerrar de ojos,
termina combatiendo el delito, además de intentar desentrañar qué era eso tan horrendo que esconde la
empresa que la tiene contratada.
No hay mucho de Pitof (director de la formidable Vidoq y encargado de los efectos visuales de films
como Alien 4, Messenger: The Story of Joan D´Arc o Astérix et Obélix contre César) en este trabajo, por
el contrario, asistimos una vez más a la asimilación hollywoodense de un artista del cine que encuentra
en L.A. su punto muerto, su no-lugar más explícito.
Catwoman, más allá de contar con la gatuna (je) sex-nsualidad de Berry y de Sharon Stone (juntas
protagonizan la mejor escena de la película, por histeria lesbo y por contundencia visual), desilusiona por
la falta de ideas, por un guión increíblemente malo, plagado de baches y casi archivillano de la lógica
propia del comic superheroico -de donde viene el personaje-.
¿Se puede entender que toda una seccional de policía
conozca la identidad real de la heroína y se de por sentado que
nadie va a deschavarla? Este punto es de no retorno para la lógica
interna de la película, que antes de eso ya mostró señales de
naufragio ni bien mostró el vestuario de doña Gatúbela. El traje
rotoso hasta podría ser levemente cool, pero esa cosa fea que le
tocó en suerte sobre su cabeza es el colmo del mal gusto. Nadie
esperaba una imitación del excelente atuendo de Michelle Pfeiffer
en Batman Returns, ni siquiera algo que se le acerque al básico
que portaron Julie Newmar o Lee Meriwether en la batiserie de los ´60s. Pero un poquito más de
sensualidad chicos... ese ¿casco? parece el de una stripper de fiesta clase B.
Mediocre en su concepción, poco atractiva en su resultado visual, sin nada que decir sobre la
mitología de Gotham City, ni mucho menos del héroe que le dio su costilla en el mismísimo número 1 de
la historieta que los vio nacer a ambos. No hay un formalismo acorde al personaje, no hay perfiles bien
trazados ni un cast que acompañe (salvo la rubia de los bajos instintos), no hay ni siquiera guiños. Todo
en un solo plano, como un maullido agónico en medio de una jaula de leones. Ni siquiera quedan ganas
de ver como la ¿saga? utilizará las vidas que le quedan al personaje. Quizá porque ya las gastó todas en
este gran fallido.
La
gata que cayó del tejado
por
Daniel Castelo
Sitio oficial: http://catwoman.warnerbros.com/