Austin
Powers: Goldmember
(ídem)
Estados Unidos. 2002. Dirección de Jay Roach. Guión
de Mike Myers & Michael McCullers. Fotografía por Peter
Deming. Montaje por Greg Hayden & Jon Poll. Dirección
de Arte por Drew Boughton & Mark Worthington. Música
de George Clinton. Con Mike Myers, Michael Caine, Beyoncé Knowles,
Verne Troyer, Robert Wager, Michael York, Seth Green.
No todo lo que brilla es oro y no todo lo que hace reír en Austin Powers 3 es novedad. El universo Myers formado por los libertinajes creados en Saturday Night Live encontró su punto cúlmine en Wayne Campbell y el cine le dio una oportunidad que no fue desaprovechada. Wayne´s World es una maravilla y una de las mejores comedias jamás filmadas. La reminiscencia de lo que hacía original y genial a aquella película recorre toda la saga del agente secreto que satiriza a James Bond.Demasiado inocente para no ser culpable, demasiado brillante para renovarse a sí misma, la tercera parte de la (por ahora) trilogía Powers esta dirigida por Jay Roach (el mismo que hizo lo propio en las dos partes anteriores de la saga) y escrita y multiprotagonizada por Myers (Austin, Dr. Evil, Goldmenber, Fatbastard). Hay un cierto e intencional aire swinger en Goldmenber, una especie de inmoralidad que reedita tópicos del cine en todas las facetas posibles. Goldmenber es electrónica; se prende y apaga en modo videogame reiterativo aunque siempre disfrutable. El film se ríe de todo, de todos y con todos, acá es donde funciona y en exceso, no hay piedad para todo aquello que es lugar común en el cine y la cultura pop-pular, postura cool y efectiva: los bailes (varios), el pseudo homenaje a John Woo, Britney Spears brillante y cada vez más fílmica, los mediáticos Osbournes, los raperos gansta, la historia fílmica de Sir Michael Caine...
La cantidad hace a la calidad y la suma es grande en la película, aunque el resultado en lugar de ser un gran número es una cuenta tan larga que no dan ganas de sumarla. La parodia como arma, la actualización de lo que siempre vimos en las Myers movies: la relevancia de la banda de sonido con la aparición de Quincy Jones y el chiste de los subtitulados son momentos buenos, pero son por sobretodo reencarnaciones en lugar de génesis. Aunque cabe destacar que Myers releyó su humor y lo vistió a la Derek Zoolander. Dos rasgos de la suprema obra de Stiller que hacen a Austin Powers: reírnos de algo y sin embargo desarrollar por el un afecto inmenso casi infantil y en segundo lugar los cameos, que construyen en lugar de dispersar. Tarde pero seguro, Austin, esplendorosamente setentista se mete en el ahora (¿los dosmils?) mediante las contextualizaciones del cine y la música. Austin ahora tiene conflictos familiares para que lo podamos reconocer, ya que no hay en el imaginario hollywoodense nada más real que lo familiar y nada más actual que Britney. Un ejemplo de lo que es Goldmenber es el chiste del lunar (ya reconocerán al dueño del lunar) si recordamos la gracia del ojo de Wayne´s World 2 sabremos que ya se nos contó la misma broma hace un par de años. Entonces, con Goldmenber, Myers lo hizo de vuelta y eso no esta mal, para nada. Pero seguro que no es tan inocente.
Upa,
él lo hizo de nuevo
por
JMD
Sitio oficial: http://www.austinpowers.com