Jeepers Creepers 2
EE.UU. 2003. Dirección y Guión Víctor Salva. Fotografía Don E. FauntLeRoy. Montaje Ed Marx. Música Bennett Salvay. Con Ray Wise, Jonathan Breck, Garikayi Mutambirwa, Eric Nenninger, Nicki Lynn Aycox, Marieh Delfino.

     
   
     No era fácil enfrentarse a la secuela de una película que rompió esa regla de oro respetada hasta por
los directores más freaks: la bienamada lógica interna.

    Jeepers Creepers, el film de Víctor Salva que vio nacer a un villano fascinante
en su descarada hibridez, en su sorprendente ondulación, merecía una secuela
igual de arriesgada, que siguiera marcando el terreno de un cine de terror
disparado hacia una nuebulosa narrativa y un espacio más alucinado.

     Pero no sucedió. Luego del éxito, Salva eligió encerrar a los personajes y a
su propia creación en un escenario más cerrado, dejando volar al protagonista
sólo en lo que respecta a los poderes especiales de la criatura pero no en sus
posibilidades como personaje.

     El film nos muestra a un joven equipo de basketball volviendo de un partido
exitoso. La diferencia con cualquier viaje de un equipo deportivo masculino es
que aquí no faltan chicas, con lo que el escenario es igual al de cualquier hijo
de Scream que hayamos visto en los últimos cinco o seis años.

     Como paso previo, el director entrega la entrada en escena del villano central.en una muy bien
lograda secuencia presentación que presagia algo mucho mejor que lo que se verá luego: chicos que van
muriendo por orden de llegada, y una perfilización del personaje que lo vuelve demasiado parecido a los
asesinos seriales ya conocidos, con la diferencia de que este es un monstruo espacial, un vampiro, o 
un político retirado.

     Jeepers Creepers 2 es un producto realizado con prolijidad técnica y buena factura estética aunque
demostrando cierto aburrimiento narrativo, eligiendo el camino de la acumulación de cadáveres por sobre
la historia o la sorpresa.

     Hay una narración que en la primera parte no existe, y que
aquí sirve para justificar la reaparición del personaje y la futura
sucesión de probables secuelas, y que tiene que ver con la
condición de extraña   forma de vampiro que encarna la bestia
asesina. Necesita volver cada 23 años, durante 23 días, para
saciar su hambre. Es decir, preparémonos para Jeepers
Creepers of the Future.

     Otro punto en contra es la ausencia de la canción que sirvió
como motivo musical del film original y que da nombre a la saga,
que tan bien venía al caso y que servía como sarcástica cortina musical retro de los crímenes por venir.
A favor se pueden contar los últimos cinco minutos, como una buena chanza sobre el personaje y, si
se quiere, sobre el destino del cine de terror en su conjunto. Aunque no hay  buen chiste que
justifique 90 minutos de entrega a la convencionalidad más pachorra.

Un nuevo viejo villano
por Daniel Castelo

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Sitio oficial: http://jeeperscreepers2.filmax.com/