La
aldea
(The
Village) EE.UU. 2004. Dirección y Guión M. Night
Shyamalan. Fotografía Roger Deakins. Montaje Christopher
Tellefsen. Diseño de Producción Tom Fodem. Música
James Newton Howard. Con Joaquin Phoenix, Bryce Dallas Howard, Adrien
Brody, William Hurt, Sigourney Weaver, Brendan Gleeson, Cherry Jones, Celia
Weston, John Christopher Jones.
El año pasado, un tal Lars von Trier le dio una sonora cachetada a los Estados Unidos con Dogville,
su film-declaración de principios-denuncia que espantó a los bienpensantes del mundo. Este año,
Michael Moore sacudió la estantería republicana con su incendiaria Fahrenheit 9/11. Y si faltaban ofertas
para pintar el panorama yanqui contemporáneo, llega M. Night Shyamalán con un film disfrazado de
suspenso y planteando una de las más lúcidas alegorías sobre el ser nacional estadounidense que se
han visto recientemente.
El relato nos ubica en una aldea aparentemente de otro
tiempo, donde una pequeña comunidad vive en armonía, aunque
el comienzo del cuento elija contarse con un entierro.
Se nos muestra una posible historia de amor que se trunca
en el primer segundo y un personaje central, Lucius Hunt (Joaquin
Phoenix), el callado del pueblo, el hombre de los silencios, quien
contrasta con la sonora presencia del idiota del lugar (Adrien
Brody). Complementando el tándem, la chica bonita de la
historia, Ivy Walker (Bruce Dallas Howard), ciega pero con la
capacidad de ver colores particulares en cada persona.
Pero la razón de existencia de esta cerrada comunidad es una leyenda que los ha enclaustrado en
esos pocos metros de tierra, y que está integrada por supuestos seres, "los innombrables", quienes
habitan el bosque circundante y se encargan de eliminar a quienes intentan cruzarlo, así como también
de vez en cuando ingresan a la aldea a matar algún animal sin que nadie los vea.
La figura del enemigo externo es la que domina la pantalla, con un "nosotros" sólido, gentil y
construido a fuerza de miedo, y un "ellos" poderoso y siempre temible. Shyamalan elige para eso una
forma de contar más clásica que en sus trabajos anteriores, con apenas un par de flashbacks para
imprimirle sorpresa a los prometedores anzuelos que deja por el camino al espectador.
La densidad dramática de lo que cuenta está bien llevada durante el relato, aunque por momentos se
encuentren demasiados trazos gruesos, sobre todo en lo que refiere a la interrelación de los personajes
y como se explican algunos interrogantes planteados. Hay una primera mitad de claro trabajo sobre lo
fantástico, hasta que un hachazo corta por lo sano y el inmigrante indú decide poner aplicar el bisturí y
plantar posición política.
Los últimos dos años de historia yanqui se hacen presentes y
la sensación térmica de una sociedad a la que Michael Moore
caratuló como "enferma mental por el miedo" queda expluesta en
primer plano, como esas caras de terror agónico de los miembros
de esta comunidad freak y a un paso de la perversión colectiva.
La cara que más y mejor aporta al postulado del director es
Bryce Dallas Howard -hija del director Ron Howard- quien con su
luminosa belleza combate la oscuridad reinante y escondida bajo
la alfombra que, valga la paradoja, explicita la película. Su
derrotero tras el momento-bisagra es colosal y a la vez minimalista, teñido de sus propias sombras y a
la vez cubierto por la luz que va construyendo. Como la historia que los personajes de La aldea
finalmente deciden buscar. Y como el desenlace al que, evidentemente, M.Night Shyamalan desea que
llegue su otra aldea, la que lo adeptó hace muchos años.
Fahrenheit
M.N.
por
Daniel Castelo
Sitio oficial: http://thevillage.movies.com/