Narc,
calles peligrosas
(Narc)
EE.UU. 2002. Dirección & Guión Joe Carnahan.
Fotografía Alex Nepomniaschy. Montaje John Gilroy. Música
Cliff Martínez. Con Ray Liotta, Dan Leis, Jason Patrick, Lloyd
Adams, Chi McBride, Meagan Issa, Lina Felice, Alan C. Peterson.
Narc quiere ser una película de acción y suspenso dentro del mundo de la policía y las drogas –otra
vez-. Ante el trazo inicial, a uno como espectador se le ocurre una salida al conflicto planteado, pero
sospecha al mismo tiempo que en realidad es una maniobra de distracción y que luego aparecerá algo
realmente sorpresivo que desenredará la madeja de los sucesos.
Lástima. "I don’t want to wait in vain for your love", decía la canción. En este
caso será “...for your surprise”. Y pueden cantarla para sus adentros durante
todo el film. Porque sucederá exactamente eso: esperarán en vano. Todo
termina resolviéndose de la manera que nuestras mentes lo previeron a los
diez minutos de proyección.
Luego de verla, muchos dirán que igualmente entretiene, porque la acción, la
violencia, la falopa, están bien presentadas y le otorgan a la película un
costado seductor, pero en lo que a mi respecta, todo eso no alcanza para
entretener. Y mucho menos a nueve mangos por cabeza.
Dos policías, uno entre ceja y ceja de sus superiores por cargar un pasado
extralimitado, que asume este caso como su última excursión en las peligrosas
calles donde los narcos son los reyes. El otro, amante de la violencia como
método de trabajo, y altamente sospechado por transitar al borde de la ilegalidad. En el medio, un policía
muerto, que llevaba un caso infiltrado en una red de narcotraficantes. Y la tarea de ambos es reivindicar
aquella muerte resolviendo y apresando a los malos mata-policías y endroga-jóvenes. Y la tensión juega
entre ambos compañeros que no se tienen ni una pizca de confianza mutua. Chin pum.
Pese a que para muchos la película estará bien, sobre todo si este artículo es leído antes de ver el
film, no está mal pedir un poco más. Y la mejor manera de comenzar es no conformarse con un pequeño
“sí, estuvo bien” a la salida del cine. Hay que aspirar –sin dobles sentidos, en este caso- a salir de la
sala con la cabeza lo más rota posible.
Waiting
in vain
por
Federico Verde
Sitio oficial: http://www.narcmovie.com/